
De aprendiz en Paiosaco a 17 años en Alfonso Joyeros
Luis empezó en este oficio con solo 14 años, junto a un tío suyo en Paiosaco (Arteixo). Cuatro años más tarde entró a trabajar en Alfonso Joyeros, donde pidió una oportunidad y se la ganó a base de piezas bien hechas. Aquella prueba de confianza se convirtió en 17 años dentro de la firma, una etapa que él mismo reconoce como decisiva para todo lo que vendría después, de la mano de Antonio Pérez, a quien considera uno de sus principales referentes en el oficio.
En el año 2000 dio el paso de abrir su propio taller. Y en 2008, cuando la crisis económica se llevó por delante buena parte de la relojería de gama media y baja —y con ella, a gran parte de su clientela habitual— tomó una decisión arriesgada: especializarse por completo en alta relojería. Fue entonces cuando entendió que internet sería el escaparate necesario para ganarse la confianza de clientes de toda España y de otros países de Europa, dispuestos a enviar relojes de miles de euros a un taller en el interior de Galicia.
Certificado por 14 marcas y más de un millón de euros en maquinaria
Ese salto a la alta gama fue posible gracias a un trabajo constante de certificación con las propias marcas. Hoy el taller cuenta con la homologación de 14 firmas relojeras, entre ellas Omega, Eberhard, Vulcain, Graham, Tag Heuer, Rado o Longines, y dispone de maquinaria de última generación que supera el millón de euros en valor.
Cada certificación exige una auditoría exhaustiva: herramienta específica para cada marca, procesos de precisión milimétrica y formación continua, incluidos exámenes periódicos de revalidación. En el más reciente, celebrado en Barcelona, Luis tuvo que localizar y corregir dieciséis averías provocadas en un reloj de pruebas hasta devolverlo a los parámetros de fábrica, superando con holgura el mínimo exigido para aprobar.
Trabajar desde Galicia, además, tiene una ventaja competitiva clara: los estándares de un taller certificado son los mismos en Ordes que en Suiza, Alemania o Italia, pero los costes de operar aquí permiten ofrecer un servicio igual de riguroso a un precio más ajustado.

Único servicio técnico de Vulcain y Anonimo en toda la Unión Europea
El reportaje de La Voz de Galicia destaca un dato que resume bien el nivel alcanzado por el taller: Luis Míguez es el único servicio técnico autorizado en toda la Unión Europea para las marcas suizas Vulcain y Anonimo. Cualquier reparación de estas dos firmas dentro de la UE se realiza en Ordes, por criterio de costes, cercanía y garantía de un trabajo bien hecho.
Esa reputación viaja lejos. Uno de los casos más recientes que recoge el reportaje es el de un cliente sueco que voló hasta Santiago para que su reloj, valorado en unos 7.000 euros, recibiera una reparación de precisión en la caja mediante soldadura láser, en lugar de la sustitución completa que le habían propuesto en otro sitio, con un ahorro considerable para el propietario.
Microscopio, soldadura láser y trabajo a medida
Buena parte del trabajo diario del taller consiste en engrasar mecanismos de precisión milimétrica, un proceso que se realiza con ayuda de microscopio para garantizar que cada pieza recibe la cantidad exacta de aceite. Cuando un reloj llega con la caja dañada por un golpe, la reparación pasa por soldadura láser, replicando con exactitud los ángulos, aristas y acabados originales de fábrica.
No es un trabajo que se pueda acelerar: en una semana buena, el taller repara entre ocho y nueve relojes. No se trata de volumen, sino de que cada pieza salga con el mismo nivel de precisión con el que salió de fábrica el primer día.

¿Tienes un reloj de alta gama que necesita revisión?
Si tu reloj necesita una puesta a punto, una reparación de caja o una revisión de mantenimiento, en Luis Míguez Relojeros trabajamos con los mismos estándares de precisión que reconocen marcas como Vulcain, Anonimo, Graham u Omega. Recogida asegurada allá donde estés y garantía en todas nuestras reparaciones.